Queremos agradecer a Iván Carrón su trabajo, compromiso y dedicación durante todos estos años como entrenador del primer equipo. Iván deja esta etapa al frente del senior masculino, pero no deja el club. Y eso, para toda la familia Quijote, es una noticia importante: cambia su papel, pero sigue formando parte de nuestra historia y de nuestro camino.
Iván llegó al Quijote Rugby Club en 2017 como entrenador del primer equipo. Desde entonces, su figura ha estado muy ligada al crecimiento deportivo, humano y estructural del club. Han sido años de entrenamientos, partidos, viajes, vestuarios, decisiones, momentos complicados y también grandes alegrías. Años en los que el primer equipo ha vivido una evolución muy importante y en los que Iván ha sido una pieza fundamental.
Bajo su dirección llegaron dos ascensos de categoría, un logro deportivo que forma parte de la memoria reciente del club. Pero hablar de Iván sólo desde los resultados sería quedarse corto. Su trabajo ha ido mucho más allá del marcador. Durante estos años ha formado a muchos jugadores nuevos, ha acompañado a quienes empezaban de cero en el rugby, ha ayudado a consolidar grupos y ha contribuido a crear una manera de competir muy alineada con los valores del Quijote Rugby Club.
Porque entrenar un equipo no consiste únicamente en preparar partidos. También es enseñar a llegar a tiempo, a trabajar por el compañero, a asumir errores, a seguir cuando las cosas no salen, a respetar el escudo y a entender que el rugby se juega con la cabeza, con las piernas y con una buena dosis de compromiso colectivo. En todo eso, Iván ha dejado una huella clara.
Además de su trabajo con el primer equipo, Iván lideró desde 2018 hasta 2023 el proyecto Hidalgos de rugby inclusivo, una de las grandes señas de identidad del Quijote Rugby Club. Los Hidalgos representan una parte esencial de lo que somos: un club abierto, comprometido y convencido de que el rugby tiene espacio para muchas formas de jugar, convivir y formar equipo.
Ese trabajo con el rugby inclusivo habla también de la forma en la que Iván ha entendido siempre el club. Con implicación, con respeto, con responsabilidad y con una mirada muy cercana a la filosofía del club. Su papel ha sido importante en el campo, pero también fuera de él, ayudando a que el Quijote siguiera creciendo como proyecto deportivo y como familia.
A lo largo de estos años, Iván ha transmitido dedicación, constancia y sentido de pertenencia. Ha sido un entrenador que ha entendido lo que significa formar parte de un club como el nuestro, donde cada categoría, cada jugador, cada familia y cada proyecto construyen algo más grande que una temporada.
Desde el Quijote Rugby Club queremos darle las gracias por cada entrenamiento preparado, por cada jugador formado, por cada conversación, por cada partido vivido desde la banda y por cada batalla compartida con el primer equipo.
Iván deja de ser entrenador del primer equipo, pero sigue siendo Quijote. Y eso significa que esta no es una despedida, sino un reconocimiento a todo lo que ha sembrado durante estos años.
Gracias, Iván.
Por el trabajo.
Por el compromiso.
Por el rugby.
Por seguir siendo parte de esta familia.
Seguimos caminando juntos.
Seguimos siendo Quijotes.



