Quien haya vivido un partido de Rugby en Silla de Ruedas desde la grada sabe que el sonido de los impactos, los derrapes en el parqué y la intensidad de cada jugada se te quedan grabados. Pero lo que verdaderamente define a nuestro equipo del Quijote Rugby Club no ocurre solo durante los cuatro cuartos, sino en el corazón que le ponen a cada jornada de la competición.
Nuestra fuerza no reside únicamente en la técnica o en la velocidad, sino en algo mucho más profundo: la unión.
Una exigencia máxima kilómetro a kilómetro
Competir en la Liga Nacional de Rugby QUAD supone un reto mayúsculo. Es una competición durísima que nos exige recorrer España, obligando a mantener la cabeza fría y el físico al 100% en cada desplazamiento.
Un claro ejemplo de este espíritu inquebrantable ha sido nuestro reciente paso por Vitoria, donde el equipo dejó claro que no importan los kilómetros de viaje ni el cansancio acumulado. Y esa misma pasión es exactamente la que hemos vuelto a vivir este pasado fin de semana en Aranjuez, disputando la 7ª jornada de liga.
Dos escenarios distintos, pero una misma actitud: sea a cientos de kilómetros o más cerca de casa, el escudo del Quijote se defiende con la misma fiereza en cada bloqueo, en cada pase y en cada intento de ensayo. Las pulsaciones a mil, pero el objetivo siempre intacto: luchar cada balón como si fuera el último.
El poder de la piña antes de salir a la pista
Si hay algo que resume la esencia de esta plantilla es lo que ocurre en los momentos previos al pitido inicial, como pudimos ver en el parqué de Aranjuez este sábado.
Desde la banda se puede palpar la hermandad de nuestro equipo durante las charlas técnicas. Miradas de concentración absoluta, indicaciones precisas desde el banquillo y un grupo de jugadores y jugadoras conjurados para dejarse la piel. Esa es la verdadera fuerza del Quijote: ajustan los últimos detalles de sus sillas y salen a la pista no como individuos, sino como un bloque indestructible. En la victoria y en la derrota, siempre juntos.
Orgullo Quijote todo el año
Desde el club, solo podemos aplaudir el trabajo incansable que realiza toda la plantilla y el cuerpo técnico del equipo QUAD durante toda la temporada. Sois un ejemplo constante de superación, de pasión por nuestro deporte y, sobre todo, de los valores que nos definen.
Seguiremos rodando, seguiremos empujando y seguiremos creciendo juntos en cada pabellón que pisemos. Porque en este club, la melé más fuerte es la que hacemos todos unidos.
Nos vemos en la pista: juego, valores y familia.








