Sanchos: «El XV del asno en tierras complutenses»

Sanchos: «El XV del asno en tierras complutenses»

Pues para Complutum (que así se decía en mis tiempos  Alcalá de Henares) se fue el XV del asno a medirse con el XV de eméritos del Rugby Alcalá. Pintaba la cosa fea que en yendo para el partido cayeron chuzos de punta y todos los bravos Sanchos, mirándose unos a otros y moviendo la cabeza en señal de negación pensando: hoy de rugby nada de nada, hoy toca water polo. Pero no, encomendáronse a San William Webb Ellis y a Nuestra Señora del Rugby, y una vez calzadas las elásticas asomose el sol y en donde había chuzos ahora había rayos de sol, que no estaba el palmito para invocar a Santa Bárbara.
 
Que bien pintaba el XV del asno con sus vestimentas blanqui-fucsias, o como demontre se llame el color de nuestra seña. Qué calentamiento, daba gusto mirar el brío con que el oval se pasaban, pero oteando al horizonte asomaban los locales, los eméritos del Alcalá Rugby, tampoco pintaban mal los muy bribones.
 
El pitido del árbitro dio paso a la contienda, el XV del asno como carga de caballería a por el oval se lanzaba, los complutenses mira que se empeñaban en rebasar nuestras líneas y los bravos Sanchos los dispersaban, pero tanto fue el cántaro a la fuente que al final en una de esas razias el oval tras la línea de marca posaron y los alcalaínos los primeros cinco puntos se anotaron. Esto no restó moral y brío a los del asno que como si no hubiese mañana a por el empate se lanzaron, envites y embistes, placajes y percusiones de todos los colores, tanto de unos como otros, y sin más señalamientos que las muchas ganas de unos y otros finalizó el primer tiempo.
En comenzando la segunda parte los eméritos del rugby complutense posaron por segunda vez el oval tras la línea de marca, bien lo celebraron los muy c…ampeones, pero poco les duró la alegría porque el XV del asno en arrancada sin parangón el oval tras la línea de marca posó, que algarabía y alboroto entre los blanqui-fucsias. Después una y otra vez los del asno lo intentaron, ni una touch ganaron, hablan las malas lenguas que al talona de los Sanchos con brebaje de cebada sobornaron y el segundo tiempo finalizó con un muy digno diez a cinco. Pero como había ganas, pulmones y arrestos otros diez minutos de rugby se regalaron, con un segundo tiempo bis en el que unos y otros guerrearon, ganas, coraje y pundonor derrocharon pero el oval detrás de la línea de marca no posaron. Al pitido final asnos y eméritos como hermanos se abrazaron.
 
En el tercer tiempo los locales fueron excelsos con unas judías muy bien guisadas, buenas viandas y cerveza sin fin, buenos anfitriones los alcalaínos. Que bien se juega en Alcalá, se bebe casi tan bien como se juega, pero en la comida ahí no hubo rival los Sanchos y los de Alcalá sus panzas llenaron y a su casa algo doloridos, pero muy contentos todos se largaron.
 
PD. Un gusto grande jugar con un club hermano como el de Alcalá y, nuestros veteranos del Quijote Rugby Club sin palabras, sois muy grandes.
 
-Paco Abolafia-

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