M16 – Crónicas de los encuentros con Sanse Scrum y Osos del Pardo

M16 – Crónicas de los encuentros con Sanse Scrum y Osos del Pardo

Para intentar estar al día con las crónicas de nuestra sección de Quijotes M16, valga un breve apunte de lo acontecido la jornada del 10 de abril ante un Sanse Scrum intratable y con mimbres firmes para competir fuera de la categoría «desarrollo». Fue un monótono partido con un goteo constante de ensayos a favor del equipo local.
Sin embargo, en este enfrentamiento, lo realmente importante para el Club de La Sagra fue que un gran grupo de chicos y chicas de 14 y 15 años, con un marcador de 100 puntos en contra y 0 a favor seguían corriendo y placando a falta de 5 minutos para el final del partido y poco faltó para conseguir el merecido premio del ensayo a base de no rendirse y luchar juntos con «Fuerza y Entrega».
Más recientemente, un soleado 17 de abril, el equipo M16 del Quijote se daba cita por segunda vez con los Osos del Pardo, que hacían las veces de visitantes en su propio campo, cosas de la normativa sanitaria que impide jugar fuera de la Comunidad de Madrid  nos tocaba hacer de locales en el campo del rival, previo paso por caja por el alquiler.
Una convocatoria inaudita hasta ahora, con todos los jugadores y jugadoras de los que disponemos listos para entrar en el campo, presagiaban que algo bueno estaba por llegar.
Los rugbiers sagreños parecían más concentrados que de costumbre y se reflejaría a la postre en el juego desplegado durante el encuentro.
Y es que, obviando lo anecdótico del resultado final (66-12 para el Quijote RC), lo realmente interesante fue la consistencia del equipo durante todo el partido.
Cada encuentro son minutos jugando juntos que hacen que cada vez se conozcan mejor.
A los fogonazos de habilidad, potencia y talento a los que algunos de nuestros chicos y chicas nos tienen acostumbrados, se sumó un trabajo colectivo constante en todos los minutos de juego al que no estamos tan habituados. Se atacó tanto con juego desplegado como en penetración usando los apoyos para dar continuidad, el uso del pie va entrando en la cabeza de los jugadores. En defensa, la ocupación del espacio y la presión le quitó muchas opciones al equipo madrileño, que veía frenadas sus acometidas repetidamente.
Esperemos que esta mentalidad perdure en el tiempo y en los partidos que nos quedan. Si es así, sean cuales sean los resultados por venir, cada minuto de juego sumará experiencia y diversión, que al final de eso se trata, de divertirse.

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